martes, 13 de diciembre de 2011

LOS DOCE TRABAJOS DE HÉRCULES


¿Porqué Hércules hizo los 12 trabajos?

Hércules es hijo de Zeus y de la mortal Alcmena, lo que le convertía en un semidiós.
Odiado desde su nacimiento por Hera, la legítima esposa de Zeus, fue sometido a numerosas pruebas desde su infancia.
Al llegar a la edad adulta se casó con Mégara, hija del rey tebano Creonte quien se la había dado como esposa por librarle de la tiranía del rey Minio de Orcómeno.
Hércules tuvo varios hijos con Mégara pero, inducido por Hera, quien le causa un ataque de locura, asesina a sus hijos y a dos de sus sobrinos. Con la ayuda de Antiquireo, recobra la cordura y cuando se da cuenta del crimen que ha cometido, peregrina hasta el Oráculo de Delfos para solicitar un consejo sobre cómo expiar su crimen.
El oráculo (inducido por Hera) le ordena ponerse durante diez años a las órdenes del rey de la Argólida. Euristeo, que había llegado al trono en lugar de Hércules gracias a la intervención de Hera, y cumplir cualquier tarea que éste le encomiende.
Euristeo le ordena cumplir diez tareas que se convertirán en doce ya que el rey no da validez a dos de ellas.
Antes de partir hacia Tirinto, Hércules fue equipado por los dioses: Hermes le entregó una espada, Apolo un arco, Zeus un escudo irrompible, Atenea una túnica, Hefesto una armadura, y Poseidón un tiro de caballos para su carro.
Después de haber completado los doce trabajos impuestos por Euristeo, libre al fin de la servidumbre de éste, Hércules se dirigió hacia Ecalia al enterarse de que el rey Eurito había prometido casar a su hija Yola con el arquero que disparara mejor que él y sus cuatro hijos. El Dios Apolo había regalado un arco a Eurito y le había enseñado a utilizarlo, y el rey se jactaba de superar al dios en puntería. Hércules ganó la competencia pero Eurito despreció a Hércules y no cumplió su promesa.

Los doce trabajos:


1er trabajo. Matar al León de Nemea

El león había estado aterrorizando los alrededores de Nemea, y tenía una piel tan gruesa que resultaba impenetrable a las armas.
La morada del animal tenía dos entradas: Heracles lo azuzó hasta que el animal penetró en ella, taponó una de las entradas y acorralándolo por la otra lo atrapó y estranguló metiéndole un brazo por la garganta hasta asfixiarle.

Heracles llevó el cuerpo del león a Micenas para que lo viera el rey Euristeo, quien elegía qué tareas debía cumplir el héroe en el camino de los doce trabajos. Pero éste se asustó tanto que prohibió a Heracles volver a entrar jamás en la ciudad, y le ordenó que de ahí en adelante le mostrase el fruto de sus trabajos desde fuera. Euristeo mandó a sus herreros que le forjase una tinaja de bronce que escondió bajo tierra, y en la que se refugiaba cada vez que se anunciaba a Heracles, comunicándole sus instrucciones a través de un heraldo.
Heracles empleó horas intentando desollar al león sin éxito. Por fin Atenea, disfrazada de vieja bruja, ayudó a Heracles a advertir que las mejores herramientas para cortar la piel eran las propias garras del león. De esta forma, con una pequeña intervención divina, consiguió la piel del león, que desde entonces vistió a modo de armadura.


2º trabajo. Matar a la Hidra de Lerna


Tras llegar a la ciénaga cercana al lago Lerna, Heracles cubrió su boca y nariz con una tela para protegerse de su aliento venenoso y disparó flechas en llamas a su refugio (la fuente de Amimone) para obligarle a salir. Entonces se enfrentó a ella con una hoz (según aparece en algunas vasijas pintadas antiguas); tras cortar cada una de sus cabezas Heracles descubrió que le crecían dos nuevas cabezas.
Advirtiendo que no podría derrotar a la Hidra de esta forma, Heracles pidió ayuda a su sobrino Yolao. Éste tuvo la idea de usar una tea ardiendo para quemar el muñón del cuello tras cada decapitación. Heracles cortó todas las cabezas y Yolao quemó los cuellos abiertos, matando así a la Hidra. Heracles tomó entonces su única cabeza inmortal y la enterró bajo una gran roca en el camino sagrado entre Lerna y Eleia y mojó sus flechas en la sangre venenosa de la Hidra, completando así su segundo trabajo.
Cuando Euristeo supo que había sido su sobrino quien le había dado la antorcha, declaró que no había completado el trabajo solo y por tanto no contaba para el total de diez labores que se le habían asignado. 


3er trabajo. Capturar viva a la Cierva de Cerinia


Heracles debía capturar a la cierva para llevarla viva a Micenas y entregarla a Euristeo. La cierva de Cerinia, tenía pezuñas de bronce y cornamenta de oro, estaba consagrada a Artemisa ya que era una de las cinco ciervas que la diosa había intentado capturar para engancharlas a su carro y había sido la única que había logrado escapar. Pero la cierva era muy veloz y no le fue fácil atraparla, por lo que la persiguió día y noche sin descanso hasta el país de los Hiperbóreos. Allí la capturó mientras ésta tomaba agua y la llevó a Euristeo. Heracles, era consciente de que si derramaba una sola gota de sangre de la cierva de Cerinia tendría que dar explicaciones con su consiguiente castigo. Aprovechando que la cierva estaba bebiendo, Heracles le atravesó las dos patas por la piel utilizando una flecha que hizo pasar entre el tendón y el hueso, sin llegar a derramar su sangre. Una vez inmovilizada, la apresó y la llevó a Micenas.






4º trabajo. Capturar vivo al Jabalí de Erimanto


En el camino hacia Erimanto, Heracles hizo una parada para visitar a su amigo el centauro Folo, quien en memoria de tiempos lejanos compartió con él su comida y su vino. Pero los otros centauros, al oler el vino que estaba especialmente reservado para ellos se enfurecieron de tal manera que atacaron a Heracles, quien primero los rechazó y luego con sus flechas envenenadas mató a varios de ellos mientras los demás se retiraban. Mientras Heracles enterraba a sus víctimas, su amigo Folo sacó una de las flechas de Heracles y la examinó asombrado de que algo tan pequeño pudiese dar muerte a criaturas tan formidables, pero con tan mala suerte que la flecha se le cayó hiriéndolo en un pie y matándolo. Heracles lo enterró al pie de la montaña que tomó su nombre. Retomando el trabajo que tenía que finalizar, Heracles encontró al jabalí y persiguiéndole durante varias horas, lo fue acorralando a una zona cubierta de nieve donde saltó sobre su lomo atándolo con unas cadenas proporcionadas por Atenea después, llevándoselo a Micenas sobre sus hombros. Cazar a esta enorme criatura fue el cuarto trabajo de los doce que Euristeo mandó realizar a Heracles.


5º trabajo. Limpiar los establos de Augías


Por designio de los dioses el ganado de Augías no sufría de enfermedades, por lo que logró poseer el mayor rebaño de todo el país. Doce toros que le había regalado su padre Helios defendían al resto de la manada, haciendo que el ganado de Augías tampoco sufriera bajas por las fieras de los alrededores. Eran conocidos sus establos, que nunca habían sido limpiados hasta que lo hizo Heracles en un solo día en cumplimiento de su quinto trabajo. Euristeo le encargó esta extraña misión con el fin de humillarle y ridiculizarle, pues tal era la cantidad de excrementos acumulados en los establos que era prácticamente imposible limpiarlos en un sólo día. Así el gran Heracles, vencedor de terribles monstruos y hazañas heroicas, caería humillado ante una tarea tan denigrante. Pero el astuto héroe cumplió su trabajo abriendo un canal que atravesaba los establos y desviando por él el cauce de los ríos Alfeo y Peneo, que arrastraron toda la suciedad.
Augías montó entonces en cólera, pues había prometido a Heracles regalarle una parte de su ganado si realizaba la misión en un sólo día. Se negó a cumplir su promesa alegando que el trabajo lo habían realizado los ríos, y cuando el testimonio de su hijo Fileo convenció a los jueces para que le dieran la razón a Heracles, Augías le desterró del reino. Euristeo por su parte tampoco consideró el trabajo como uno de los diez, ya que Heracles había sido contratado por Augias.


6º trabajo. Acabar con los Pájaros del Estínfalo



Los pájaros del Estinfalo eran unas aves que tenían picos, alas y garras de bronce y cuyos excrementos venenosos arruinaban los cultivos. Poblaban la región y el bosque alrededor del lago Estínfalo.Euristeo comandó entonces a Heracles que acabase con la amenaza de dichas aves, como parte de Los doce trabajos de Heracles, ya que en ocasiones atacaban al ganado o a la población. Heracles se dirigió al Estínfalo, y ahí se encontró desolado pues la misión era especialmente difícil de completar: las aves eran demasiadas para sus flechas y su legendaria fuerza no le servía de nada.
Entonces apareció Atenea y le socorrió dándole un cascabel (o una campana) de bronce y le mandó a que lo tocara desde una colina elevada, al hacerlo las aves asustadas emprendieron vuelo y nunca más se les volvió a ver en el bosque y el lago. Muchas de ellas fueron derribadas por las flechas de Heracles y las que consiguieron escapar huyeron hacia la isla de Ares en el Mar Negro donde fueron encontradas años después por los Argonautas. Cuando Heracles volvió con Euristeo, este se hallaba en su refugio debido a que varios de los pájaros de bronce volaban alrededor de su palacio, al ver esto Heracles sonó su cascabel y los pájaros se alejaron de ahí.


7º trabajo. Capturar vivo al Toro de Creta




El rey cretense Minos había prometido a Posidón sacrificar en su honor un hermoso toro. Minos incumplió su promesa y Posidón, como venganza, volvió loco al animal e hizo que Pasífae, esposa de Minos, se aparease con él, concibiendo al Minotauro. El toro, que arrojaba llamas por la boca, recorría la isla destrozándolo todo a su paso.
Euristeo ordenó a Heracles que capturase al toro. Tras una ardua lucha, Heracles doblegó al monstruo y lo llevó vivo a Micenas, donde Euristeo quiso consagrarlo a Hera, quien rechazó el regalo. El toro fue puesto en libertad.


8º trabajo. Capturar a las Yeguas de Diomedes


El octavo de los doce trabajos de Heracles consistía en capturar a las cuatro Yeguas de Diomedes, que comían carne humana. Éste las tenía atadas con cadenas y las alimentaba con la carne de sus inocentes huéspedes. Heracles partió con un grupo de voluntarios, consiguiendo arrebatárselas a Diomedes, que furioso fue con su ejército a matar a Heracles, pero él lo mató arrojando el cuerpo de éste aún con vida a sus yeguas y su ejército huyó. Tras devorarlo, las yeguas se volvieron tan mansas que el héroe las pudo atar al carro de Diomedes y se las llevó a Micenas, donde fueron regaladas a Hera. Durante la lucha, las yeguas devoraron a Abdero, amigo de Heracles, quien había quedado encargado en custodiarles, entonces Heracles fundó en su honor la ciudad de Abdera.Se dice que las yeguas murieron en el monte olimpo devoradas por las fieras y las alimañas.


9º trabajo. Conseguir el cinturón de Hipólita


Hipólita, reina de las amazonas, llevaba un cinturón regalo de Ares, el dios de la guerra. Euristeo quiso regalar este cinturón a su hija Admete, e impuso a Heracles la tarea de conseguirlo.
Los amigos de Heracles se unieron a él en su aventura para ayudarlo a vencer al poderoso ejército de las amazonas. Embarcaron hacia Escitia, región próxima al Mar Negro, y desembarcaron en el puerto de Temiscira, donde Hipólita fue a visitarlos. Sintiéndose atraída por el musculoso cuerpo de Heracles, Hipólita le ofreció el cinturón como prenda de amor. Mientras tanto Hera, disfrazada de amazona, había difundido el rumor de que los extranjeros planeaban raptar a Hipólita; las amazonas, encolerizadas, atacaron la nave de los griegos. Heracles, sospechando una traición, mató a Hipólita y le arrebató el cinturón; tras una dura batalla en la que Heracles dio muerte a todas las jefas amazonas obligó a huir a su ejército.




10º trabajo. Robar el ganado de Gerión


Gerión era un monstruoso gigante alado. Estaba formado por tres cuerpos humanos completos unidos por la cintura. Era invencible en la batalla, pues con sus seis brazos blandía tres espadas y tres dagas al mismo tiempo y, desde el aire, utilizaba un arco con uno de sus cuerpos mientras blandía una lanza con otro. Sus tres cabezas le hacían además dueño de una gran sabiduría. Era dueño de un perro de dos cabezas llamado Ortro, que era el hermano de Cerbero, y de una espléndida cabaña de ganado que era guardado por Ortro y por un pastor llamado EuritiónHeracles mató a Gerión y sus dos perros, cuando después de una de sus misiones éste le robó su rebaño de vacas rojas y bueyes. Gerión fue en busca de venganza, pero cuando sobrevolaba a Heracles, éste, oculto, le disparó una flecha envenenada con la sangre de la Hidra que atravesó sus tres cuerpos.



11º trabajo. Robar las manzanas del jardín de las Hespérides


Las Hespérides eran las ninfas que cuidaban un maravilloso jardín en un lejano rincón del occidente.
El Jardín de las Hespérides es el huerto de Hera en el oeste, donde un único árbol o bien toda una arboleda daban manzanas doradas que proporcionaban la inmortalidad. Como no confiaba en ellas, Hera también dejó en el jardín un dragón de cien cabezas llamado Ladón que nunca dormía, como custodio añadido.
El undécimo trabajo fue robar las manzanas del jardín de las hespérides. Para ello Heracles capturó primero a Nereo, el dios del mar que cambiaba de forma, para averiguar dónde estaba situado el jardín.
Llegando finalmente al jardín de las hespérides, Heracles engañó a Atlas para que recuperase algunas manzanas de oro ofreciéndose a sujetar el cielo mientras iba a buscarlas (en esta historia Atlas podría tomarlas pues sería el padre de las hespérides). Al volver con las manzanas, Atlas decidió no aceptar la devolución de los cielos, y dijo que él mismo llevaría las manzanas a Euristeo, pero Heracles le engañó de nuevo pidiéndole que sujetase el cielo un momento para que pudiera ponerse su capa como almohadilla sobre los hombros, a lo que éste accedió. Entonces Heracles tomó las manzanas y se marchó.



12º trabajo. Atrapar al Can Cerbero


Cerbero era el perro de Hades, un monstruo de tres cabezas con una serpiente en lugar de cola.
Cerbero guardaba la puerta del Hades (el inframundo griego) y aseguraba que los muertos no salieran y que los vivos no pudieran entrar.
El último de los doce trabajos de Heracles fue capturar a Cerbero. Viajó primero a Eleusis para ser iniciado en los misterios eleusinos y aprender así cómo entrar y salir vivo del Hades, y de paso para absolverse a sí mismo de la culpa por haber matado a sus hijos. Encontró la entrada al inframundo en Tanaerum. Atenea y Hermes le ayudaron a traspasar la entrada a la ida y a la vuelta. Gracias a la insistencia de Hermes y a su propio aspecto fiero, Caronte le llevó en su barca a través del Aqueronte.


Mientras estaba en el inframundo, Heracles liberó a Teseo, pero la tierra tembló cuando intentó liberar a Pirítoo, por lo que tuvo que dejarlo atrás. Ambos habían sido encarcelados por Hades, quien los había sujetado mágicamente a un banco cuando intentaron secuestrar a Perséfone. Dicha magia era tan fuerte que cuando Heracles tiró de Teseo para liberarlo, parte de los muslos de éste quedaron pegados al banco, lo que explicaría por qué sus descendientes tenían muslos notablemente delgados.
Cuando Heracles pidió el perro Cerbero a Hades éste le dio permiso para llevárselo si conseguía dominarlo sin emplear armas. Tras un prolongado forcejeo con Cerbero logró vencerlo y se lo llevó a Micenas, y tras presentarlo ante Euristeo lo devolvió a Hades.


sábado, 3 de diciembre de 2011

El misterio desvelado (o no) de una inscripción inexistente: EL ACUEDUCTO DE SEGOVIA


EL ACUEDUCTO DE SEGOVIA


Es el acueducto más completo que nos queda de todos los que se construyeron en el Imperio Romano, no solo por su excelente conservación, sino también por su concepto, tamaño y diseño.
Alzado de pilares y secciones del acueducto
Ha sufrido algunas destrucciones parciales, remodelaciones e incluso la desaparición parcial de sillares, en concreto de cornisas.
La grandiosidad, armonía e integración que la obra aporta al paisaje de la ciudad han sido motivo fundamental para que en que, en las acciones de restauración se mantuviese el diseño original, siendo la más importante la acometida por los Reyes Católicos. Es, sin duda, la obra de ingeniería más artística y monumental de la historia romana.
Su datación es complicada, ya que no nos quedan inscripciones claras o documentación suficiente para certificar el origen de su construcción. Se le ha atribuido a Trajano, a Cludio, a Nerva o a Domiciano. Pero lo que es seguro es que debió ser a finales del S.I o primeros del S.II..
El acueducto toma el agua del río Frío situado a 18 km. de la ciudad. Se conduce mediante un canal de 0,30 m. de ancho y 0,30 m. profundo. Discurre a cielo abierto hasta el pinar de Balsaín, donde se entierra hasta llegar a un primer filtro de arena -turris aquae-. Desde ese punto el cauce se eleva sobre un muro -parte de la conducción esta hoy perdida- que desemboca en un segundo deposito de decantación. Este está protegido por una caseta rectangular de 7,70 m. por 4,80 m. de planta con una bóveda de cañón ligeramente apuntado. El estanque interior mide 4,30 m. por 2,20 m. de planta y 2,60 de profundidad. Su fábrica está compuesta por seis hileras de sillares.
De este segundo depósito sale la conducción elevada que es conocida en todo el mundo. Está compuesta de 166 arcos de medio punto -68 sencillos y 44 dobles superpuestos-, y su longitud total es de 638 m.

El trazado de esta sección elevada no es recto, tiene varias partes que varían su dirección:              
                                                                                                                                 
Planta y alzados del acueducto
·        La primera es de 65 m. y consta de 6 arcos de hasta 7 m. de altura.

·        La segunda mide 159 m. con 25 arcos de hasta 8m.

·        La tercera es de 281 m. con 44 arcos y de 12 m. de altura.




Lugar donde está la inscripción
Por último, la parte más conocida, está compuesta por 43 arcos dobles -86- y dos sencillos, el primero y el último. Las luces de los superiores son ligeramente más amplias, de unos 5,1 m. Esta arquería termina en la muralla. Desde allí hasta el deposito general -castellum aquae- existian 9 arcos sencillos, de los cuales solo nos quedan cuatro. Llega a medir 29 m. de altura en su zona más elevada. Precisamente en este punto es donde se encuentra el espacio destinado a la incripción, que mide 16 m. de largo por 2 de alto. En su lado occidental se ha transcrito:

IMP NERVAE TRAIANVS CAES AVG GERM P M TR P II CO S II PATRIS PATRIAE IVSSV
P. MVMMIVS MVMMIANVS ET P. FABIVS TAVRVS IIVIRI MVNIC FL SEGOVIESIVM
AQVAM RESTITVERVNT

En esta parte del acueducto se aprecia el sistema contractivo "escalonado" de los pilares. En su base, la planta mide 3 m. por 2,5 m., pasando a ser de 2,5 m. por 1,8 en su zona final. Los "escalones" sucesivos miden 3,6 m. de altura, menos el último que es de 5,1 m. En cada uno de ellos el pilar disminuye en 0,3 m. y es rematado por una cornisa.

El trazado de esta sección elevada no es recto, tiene varias partes que varían su dirección:
Detalle de las cornisas de los pilares
Los pilares de planta rectangular no son uniformes en sus medidas, variando de 2 a 3 m. por 3 a 4 m. Igualmente las luces de los arcos son variables, de 4 a 6m. La fábrica es de sillares de granito -piedra berroqueña- labrados toscamente y colocados en seco, esto es a hueso, en un número aproximado de 25.000. El ático es de mampostería -opus incertum-, y en su interior se encuentra el canal, rodeado de hormigón romano e impermeabilizado con opus signinum.

Actualmente se han realizado importantísimas acciones de restauración y conservación de este monumento patrimonio de la humanidad. 


LA INVESTIGACIÓN DE ALFÖLDY


Las letras tenían la altura de 32 a 33 cm, es un caso excepcional, los técnicos romanos eligieron un método muy simple, no fijaron las clavijas en varios puntos de las letras en relación a su forma sino siempre en su altura media, así la distribución de los agujeros formando una sola línea recta, no refleja la forma de las letras. Pues con este método una letra no tenía más que una sola clavija o dos clavijas. A parte del monumento de Segovia, solo se conoce esta técnica en las inscripciones funerarias. El estudio detallado de los agujeros mostró que en una misma letra no fue anclada siempre el mismo punto con el mismo número de clavijas sino con variaciones, no había un método consecuente.
Acueducto de Segovia por la noche
En el lado oriental del acueducto hay 200 agujeros y en el otro hay 204, su posición es diferente. Los técnicos no trabajaban según un esquema fijo sino que decidían para cada letra cuantas clavijas utilizarían y en que parte de la letra las sujetarían. Esta técnica que suscitó frecuentemente dudas sobre si la restitución de tales inscripciones era posible no tiene que sorprendernos. Lo único importante era que las letras fueran fijadas firmemente en las superficies de los bloques de piedra. Para esto no se necesitaba reglas idénticas, en cualquier caso las letras se sujetaron con una gran precisión.
Muchos agujeros fueron destruidos porque los ladrones de época posterior hicieron mucha fuerza para sacar las letras de su fijación, la única posibilidad para desmontarlas fue romper la piedra alrededor de los agujeros.
A pesar de las dificultades el estudio de los restos de la inscripción hizo posible la reconstrucción. En primer lugar hay que observar la inclinación de los agujeros y la posición en la reversión entre ellas. Los agujeros no son redondos sino oblongos y pueden aparecer en una posición vertical o inclinada.
Hay que conocer bien el vocabulario de las inscripciones del mundo romano, son bastante diferentes, empiezan con el nombre de un emperador y al final del texto se menciona la denominación del monumento en cuestión, seguida con predicado.
Antes de la investigación no existían ni fotografías ni ningún dibujo que fuera exacto. 

Video en que Alfödly cuenta como descubrió de inscripción:






PETER WITTE

Inscripción del Acueducto de Segovia
Alföldy trabajó junto al fotógrafo Peter Witte. Los investigadores pasaron dos calurosas jornadas del mes de julio de 1992, días 11 y 12, subidos en una grúa a más de 20 metros de altura para fotografiar de cerca los huecos de los anclajes de las letras que conformaron la inscripción. Con estas imágenes reconstruyeron el enunciado de la cartela y Alföldy concluyó que el Acueducto fue construido por los magistrados del flamante municipio Flavio de Segovia e inaugurado a instancias del emperador Trajano a finales del siglo I d. C. 




Inscripción: 
IMP NERVAE TRAIANVS CAES AVG GERM P M TR P II CO S II PATRIS PATRIAE IVSSV
P. MVMMIVS MVMMIANVS ET P. FABIVS TAVRVS IIVIRI MVNIC FL SEGOVIESIVM
AQVAM RESTITVERVNT



martes, 15 de noviembre de 2011

COMPROBACIÓN DE LECTURA SOBRE EL EJÉRCITO ROMANO


Mario, reformador del ejército
El primer gran reformador del ejército fue Mario  los soldados se reclutaron entre los más pobres de la población, con un largo tiempo de servicio, y gradualmente fueron convirtiéndose en mercenarios, sin otro oficio que el de las armas.

La unidad táctica de infantería es la legión . Deriva directamente de la falange dórica, introducida en el Lacio a través de las ciudades de la Magna Grecia. La falange era una fuerza de formación compacta de infantería pesada,mientras que la caballería tenía encargada la maniobra.
Escultura de un legionario
La legión se subdivide en cohortes, manípulos y centúrias.

Una legión constaba de 60 centurias y su contingente teórico era de 6000 hombres.

Armamento. El armamento defensivo del legionario romano constaba de: casco, coraza, probablemente grebas y un escudo pesado de más de un metro de alto. Las armas ofensivas consistían en una jabalina (pilum) y una espada corta (gladius) de origen ibérico.
El pilum era una lanza de madera con punta de hierro que se lanzaba a distancia para desorganizar las filas enemigas antes de entablar el cuerpo a cuerpo; una vez establecido el contacto, se empleaba la espada.

Además de sus armas, el soldado debía llevar en su mochila individual (sarcina) sus víveres, utensilios para cocinarlos e instrumentos de zapa y foritificación.
                                             .
Los oficiales inferiores eran los centuriones o comandantes de las centurias. Los  primorum ordinum centuriones o primi ordines era el nombre que se daba a los centuriones de la primera cohorte; Eran oficiales superiores los tribunos militares (tribuni militum}, y los legados (legati); En tiempo de César ejercían de lugarteniente del general los legados que pertenecían a la nobleza senatorial y caballeros, y venían a formar el estado mayor del general.

Tropas especiales. Adjuntos al estado mayor estaban también los praefecti fabrum o jefes o de ingenieros
Las tropas legionarias estaban formadas por la infanteria pesada. La caballería y la infantería ligera estaban encuadradas en unidades independientes de las legiones, designadas como auxiliares (auxilia); las componían soldados no ciudadanos, provinciales y extranjeros. Los auxiliares de infantería consistían sobre todo en honderos y arqueros; la caballería, cuyas formaciones se llamaban alae o cohortes alariae, por desempeñar generalmente misiones de flanqueo (por las ‘alas’), estaba mandada por los praefecti equitum.



Castra romana
Para ponerse a resguardo de posibles sorpresas, el ejército romano se hacía fuerte todas las noches en un campamento fortificado que recibía el nombre de castra. Durante la marcha, el general enviaba por delante un destacamento encargado de elegir un adecuado , fácil de defender y, a ser posible, con posibilidad de abastecerse en agua, leña y forraje.




Campamento romano
El campamento tenía forma de cuadrilátero rodeado de un foso y una estacada. Llegadas las legiones, se emprendía inmediatamente el atrincheramiento. Una trinchera excavada (fosa) solía tener cuatro metros de anchura por tres de profundidad. Con la tierra excavada se levantaba un muro (agger), coronado por una estacada (uallum). Las dimensiones del campamento dependían, naturalmente, del número de legiones que en él debieran alojarse, pero su plano siempre era el mismo. En el centro de cada lado del cuadrilátero se abría una puerta. La porta praetoria estaba orientada hacia el enemigo, a la que correspondía, al lado opuesto, la porta decumana. A ambos lados se abrían la porta principalis dextra y la porta principalis sinistra. El interior estaba dividido según una cuadrícula de calles (uiae) que discurrían entre las tiendas (tentoria). Las calles dos principales, que se cortaban en ángulo recto en el centro del campamento, eran la via principalis, que iba de una puerta lateral a la otra, y la uia praetoria, que desembocaba en la puerta del mismo nombre. En la intersección de ambas calles principales se abría el forum, o explanada para las asambleas, con el  praetorium, pabellón del general, y el quaestorium, alojamiento del cuestor y de los servicios administrativos y de intendencia. Alrededor del praetorium se alineaban las tiendas del estado mayor y de las tropas elegidas. Entre el uallum. y las tiendas se dejaba un espacio (interuallum) para facilitar las entradas y salidas.
Cuando una tropa debía permanecer alojada durante mucho tiempo en un determinado lugar, se construía un campamento permanente (castra statiua). Si era para pasar el invierno, recibía el nombre de hiberna. En la época imperial muchos campamentos permanentes se convirtieron en núcleos de población urbana que desempeñaron un gran papel en la romanización de las provincias.



Video de un campamento romano